Grecia reserva más dinero y quiere completar el sistema de señalización

El gobierno griego ha anunciado una nueva serie de medidas para aumentar el sistema de seguridad de los ferrocarriles. Se aumentará el presupuesto estatal y se completará la red de señalización. Así lo anunció el miércoles el recién nombrado Ministro de Transportes, Giorgos Gerapetritis, que sustituyó al recientemente dimitido Konstantinos Karamanlis.

Las medidas llegan después de que Grecia fuera testigo la semana pasada del accidente ferroviario más mortífero de la historia. El 1 de marzo, un tren de mercancías y otro de pasajeros chocaron en la ciudad de Larissa, después de haber recorrido muchos kilómetros por la misma vía, a toda velocidad. Una semana después, el balance es de 57 muertos y numerosos heridos.

El accidente puede atribuirse a un error humano, ya que el jefe de estación de Larissa había ordenado al tren de pasajeros que cambiara de vía, sin saber que en la misma vía circulaba un tren de mercancías. Pero lo más importante es que el accidente no se habría producido si el control del tráfico no se hubiera realizado manualmente, sino con un sistema de seguridad operativo, del que carece gran parte de la red griega.

Más dinero para la seguridad

El miércoles por la tarde, Gerapetritis anunció un aumento del presupuesto estatal para hacer frente a la falta de personal y de material ferroviario. Dijo que el Gobierno intensificaría los procedimientos para colmar las lagunas de la red de señalización y mejorar el sistema de seguridad. También pidió disculpas por la peor tragedia ferroviaria ocurrida en Grecia, y prometió medidas rápidas para completar todas las obras necesarias para mejorar el sistema y evitar accidentes de este tipo en el futuro.

Los anuncios coincidieron con la visita de una delegación europea para hablar con las autoridades griegas sobre el apoyo técnico necesario para modernizar y mejorar la seguridad de los ferrocarriles griegos. No hubo compromisos concretos. El Primer Ministro Kyriakos Mitsotakis sí mencionó dos días antes que Grecia solicitaría a la UE financiación para mantener y mejorar la red ferroviaria.

Dolor y rabia contra los considerados responsables

Es probable que las nuevas promesas se vean ensombrecidas por el dolor y la rabia. Desde el accidente, los griegos han salido a la calle para expresar su decepción, sus temores y su rabia contra las instituciones consideradas responsables. En varias ocasiones, grupos de manifestantes tomaron las calles de Atenas para dirigirse directamente al gobierno griego.

Esta respuesta puede entenderse a la luz de años de mala gestión del gobierno griego. Se suponía que Grecia iba a adoptar el ETCS a mediados de la década de 2000. En 2007 se aprobó el primer presupuesto estatal para este fin, que incluía la cofinanciación de la UE. Las obras empezaron en 2014 y debían terminar en 2020, pero esto nunca ocurrió.

Responsabilidad asumida

Gerapetritis reconoció el miércoles que el trágico accidente ferroviario no habría ocurrido si hubiera existido un sistema completo de telecomunicaciones ferroviarias en el país. Lamentablemente, los trabajadores ferroviarios ya habían llegado a la misma conclusión unas semanas antes. A principios de febrero, advirtieron de que las medidas de seguridad en Grecia eran insuficientes para garantizar un tráfico ferroviario seguro en todo el país.

Kostas Genidounias, presidente de la asociación griega de maquinistas, declaró la semana pasada al medio Geek que si los sistemas hubieran funcionado, los maquinistas habrían visto las señales rojas y se habrían detenido 500 metros antes de la colisión.

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Este artículo ha sido traducido automáticamente del original en inglés al español.

Autor/a Majorie van Leijen

Fuente: RailFreight.com