República Checa a Gran Bretaña: nuevo servicio multimodal

Desde el lunes 16 de noviembre, P&O Ferrymasters ofrece una conexión multimodal entre la República Checa y Gran Bretaña. La conexión incluye un servicio ferroviario entre Lovosice y Europoort-Rotterdam, con la posibilidad de otra conexión marítima a la costa oriental de Gran Bretaña.

Lovosice está situado en un nudo de transporte crítico, cerca de Praga, lo que permite el acceso directo también a Alemania y Polonia. Por consiguiente, la conexión con Rotterdam permite a las empresas de la zona ampliar la distribución de sus productos tanto en Europa occidental como en Gran Bretaña. La empresa de logística opera los trenes que circulan hacia y desde la propia Lovosice.

Demanda y oferta

La iniciativa de poner en marcha una conexión multimodal de este tipo es fruto de la demanda del mercado. Teniendo en cuenta los complejos retos a los que se enfrentan los clientes a la hora de transportar mercancías de A a B, el servicio pretende «aportar valor impulsando la eficiencia y contribuir a eliminar residuos y reducir las emisiones de CO2 en las cadenas de suministro», afirma Thorsten Runge, director general de P&O Ferrymasters.

Según el operador multimodal, el servicio es el primero que conecta la República Checa con Gran Bretaña y el primero que conecta la República Checa con los Países Bajos por ferrocarril para megatrailers. Durante el trayecto, los trenes pararán también en Duisburgo y descargarán allí parte de su carga. Posteriormente, el nuevo enlace también permitirá una mayor interconectividad entre las terminales europeas. Es importante señalar que el servicio ferroviario ya ha sido probado con éxito. El primer tren procedente de Lovosice llegó a Rotterdam a principios de este mes con treinta y ocho contenedores de 45 pies de ancho y remolques huckepack.

Continuidad

El anuncio del nuevo servicio multimodal no surgió de la nada. Por el contrario, se produjo como continuación de varias inversiones que P&O Ferrymasters emprendió durante los últimos meses. Entre ellas, la incorporación de doscientos megatrailers a la flota de la compañía y la apertura de un servicio ferroviario entre Oradea (Rumanía) y Lodz (Polonia). Por último, en septiembre, la empresa introdujo su sistema de seguimiento y localización de última generación.

En conclusión, la perspectiva macro de estas inversiones que permiten una mejor conectividad entre destinos no sólo repercutirá en el transporte europeo. Como complemento, también facilitará el flujo de trenes y productos en dirección este y oeste desde Asia a través de la Nueva Ruta de la Seda. Al mejorar los servicios a microescala, puede resultar más fácil aplicar cambios a mayor escala en un futuro próximo y alcanzar objetivos específicos.

Este artículo ha sido traducido automáticamente del original en inglés al español.

Autor/a Nikos Papatolios

Fuente: RailFreight.com