expediente: paquete de transporte ecológico

Los Estados miembros de la UE no están satisfechos con el paquete de medidas ecológicas para el transporte de mercancías

Algunos Estados miembros de la UE se mostraron insatisfechos con la reciente evolución del paquete de medidas ecológicas para el transporte de mercancías. Alemania, Francia, Austria y los Países Bajos no están satisfechos con la definición de transporte combinado. Además, Suecia no parece estar satisfecha con el Reglamento sobre gestión de la capacidad, ya que se abstuvo en la votación sobre la propuesta del Consejo durante el Comité de Representantes Permanentes de la UE (COREPER).

Los cuatro países en desacuerdo con la definición de Transporte Combinado incluida en la Directiva de Transporte Combinado del GFP dijeron que debería basarse en la distancia, como mencionó Agence Europe. En cambio, la actual dice que la etiqueta de transporte combinado se aplica a «la operación de transporte intermodal reducirá al menos un 40% los costes externos en comparación con una operación alternativa de transporte unimodal por carretera». Esta definición, argumentan los países, es complicada y no es fácil de controlar.

Un paso en lo que los cuatro países consideran la dirección correcta fue la propuesta de la Presidencia belga de limitar al 50% el tramo por carretera. En otras palabras, si más de la mitad de la distancia de un servicio intermodal se realiza por carretera, no se consideraría transporte combinado. Sin embargo, esto sigue siendo insuficiente. Los cuatro países también criticaron las plataformas eFTI, que consideran más un obstáculo que un facilitador.

Suecia y la capacidad de gestión ferroviaria

El país escandinavo fue el único que se abstuvo en la votación de la propuesta del Consejo de la UE sobre el Reglamento de gestión de la capacidad en el COREPER, según explicaron fuentes del sector a RailFreight.com. «No están contentos con varios aspectos, como el predominio de las estrategias nacionales. Pero no han podido hacer socios en el Coreper», añadieron las fuentes.

Inicialmente, el Reglamento se consideraba una de las piezas más beneficiosas de las buenas prácticas agrarias para el transporte ferroviario de mercancías. Sus principales puntos pretendían reducir el poder de los administradores de infraestructuras y facilitar la vida de las empresas ferroviarias. Sin embargo, ha estado en el punto de mira desde que llegó al Consejo de la UE, que parece dispuesto a introducir cambios que podrían perjudicar al sector.

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Este artículo ha sido traducido automáticamente del original en inglés al español.

Autor/a Marco Raimondi

Fuente: RailFreight.com